¿Quién no quiere tener un pene más grande? Si hacemos esta pregunta en voz alta casi con toda seguridad la mayoría de los hombres respondería con un rotundo sí. Pero ¿Es posible conseguirlo? Gracias a los avances en los tratamientos sobre alargamiento del pene sí, se puede.

Existen diferentes estudios sobre la medida estándar del miembro masculino. Un pene en erección debe medir 13,24 centímetros y alrededor de 9,16 centímetros en reposo. Entonces ¿Por qué parece que el tamaño nunca es suficiente? La correlación entre longitud y virilidad viene dada desde tiempos inmemorables y existen pocos hombres a los que este hecho se  les haya pasado por alto. El temor a que su pene se vea demasiado pequeño o a que de facto sea demasiado pequeño como para satisfacer a su pareja impide que tengan una vida sexual plenamente satisfactoria.

Así como la infancia es un periodo de felicidad, durante la adolescencia es cuando verdaderamente se acrecientan las inseguridades en torno al tamaño del pene y se mantendrán en la vida adulta siempre y cuando no se deshaga de ellas. Las comparaciones entre amigos, los mitos con respecto a los diferentes medidas según las razas así como la potencia, tanto a nivel sexual como de poder frente a la manada, provocan una frustración y una falta de confianza que no debe ser tratada con indiferencia.

Las miles de páginas Webs, las crecientes consultas de sexólogos, la proliferación de libros sobre el tema y las preguntas con cada vez menos vergüenza a los urólogos, son síntoma de la visualización e importancia que se le está dando a todos aquellos que consideran que un alargamiento de pene haría su vida mucho más simple.

El tamaño sí (me) importa

La ansiedad así como otros problemas relacionados con la buena salud mental que provoca en muchos hombres el tamaño de su miembro ha dado lugar a diferentes técnicas para aumentar la longitud del pene: desde ejercicios manuales, pastillas hasta dispositivos de estiramiento, pasando por difíciles y complicados procedimientos quirúrgicos con resultados de éxitos y fracasos alrededor del mundo.

Ante toda esta oferta y una más grande demanda es fundamental hacer hincapié en la importancia a la hora de saber distinguir entre anuncios que tratan de vender productos fraudulentos y otros que conscientemente omiten que el alargamiento de pene es sólo temporal. Por otro lado existen métodos menos elaborados como el recorte del vello púbico o la pérdida de peso que no terminan de satisfacer a aquellos individuos que quieren un alargamiento de pene real y que sólo sirven para enmascarar el verdadero problema de quien lo sufre: el tamaño.