Claves para elegir el lubricante anal ideal

elegir el lubricante anal ideal

Si te planteas lanzarte con algún tipo de práctica anal, seguro que te surgen dudas sobre cómo elegir el lubricante anal perfecto. Ya sea porque quieres explorar el sexo anal con penetración, la masturbación anal o el uso de juguetes sexuales anales, elegir un lubricante adecuado es uno de los pasos más importantes antes de practicarlo.

El ano no solamente es una zona muy sensible al tener muchísimas terminaciones nerviosas sino que además, a diferencia de la vagina, no se lubrica por sí solo. Es por ello que es esencial utilizar lubricante para reducir la fricción y eliminar cualquier molestia.

Para ayudarte a encontrar el lubricante anal ideal, te dejamos algunos consejos esenciales a tener en cuenta a la hora de elegir el mejor para que disfrutes de una relación sexual placentera y, lo más importante, sin dolor.

¿Cómo es el lubricante anal perfecto?

Es más denso

Como decíamos, dado que en la zona donde se va a producir la penetración no existe una lubricación natural, es necesario usar un tipo de producto que nos facilite la entrada sin provocarnos daño o dolor innecesario. Los lubricantes anales tienen una fórmula más densa que los lubricantes vaginales. De hecho, los más comunes son aquellos con una base de silicona, factor que hace que tengan una textura más espesa y más duradera y que, por lo tanto, sean ideales para este tipo de relaciones.

Dura más

Un buen lubricante anal debería ser de larga duración y no secarse con rapidez. Principalmente por una cuestión práctica. Durante el acto se puede hacer especialmente engorroso aplicar una y otra vez el producto si la zona no está debidamente hidratada porque se seca con facilidad. Tal y como hemos señalado en el punto anterior, es especialmente importante que el área anal sea lo más resbaladiza posible con el fin de evitar desgarros u otros males mayores.

De silicona o de aceite

Los lubricantes que están formulados con base de silicona o con base de aceite pueden ser usados tanto para la práctica vaginal como anal. Sin embargo, algunos hidratantes con base de agua no tienen esta doble cualidad y no son tan recomendables para el sexo anal. Esto se debe a que su composición tiene mucha más glicerina que la de un lubricante más denso pudiendo provocar la creación de hongos en esta zona.

Compatible con los preservativos de látex

Como con cualquier práctica sexual, es primordial utilizar preservativo para evitar infecciones y la contracción de enfermedades de transmisión sexual e infecciones. De ahí que sea tan importante el uso de un lubricante anal que sea compatible con condones, especialmente con lo más comunes, de látex. En el mercado existen cada vez más fabricantes que abogan por crear productos con estas cualidades, si bien es cierto que los elaborados con aceite no suelen cumplir con esta condición.

Dilatador, relajante o con efectos

La gama de lubricantes anales es amplia como sucede con los lubricantes vaginales. Que tu lubricante tenga algún tipo de efecto puede elevar el juego sexual a otro nivel: un gel anal de efecto calor puede provocar una fogosidad especialmente placentera y uno con efecto frío puede provocarnos una descarga eléctrica que nos erice los pelos de la nuca. También existen aquellos lubricantes que ayudan a relajar el área anal y otros que ayudan a dilatarla, ambos muy recomendados para las primeras veces, porque hace que la penetración sea más suave y evita el dolor.

Compatible con los juguetes eróticos

Si para la penetración anal preferimos utilizar un juguete sexual es necesario conocer su compatibilidad con el lubricante que vayamos a usar. En la mayoría de los casos, los geles con base de silicona no se pueden combinar con artículos que también estén fabricados con este material, porque pueden dañarlos. Por lo contrario, se pueden usar sin problema con juguetes anales de silicona, metálicos o de cristal.

Todos estos factores son lo que hacen de un lubricante anal, el lubricante perfecto. Además, saber con qué fin quieres utilizar el lubricante te ayudará a elegir el mejor. Es decir, si vas a usarlo con juguetes de silicona, como decíamos, evita elegir uno a base de silicona o si lo usas para la penetración, comprueba que es compatible con el material de los preservativos.

También te recomendamos que evites hidratar la zona utilizando lubricantes caseros durante la práctica del sexo anal. El uso de vaselinas que no están especialmente indicadas para este tipo de relaciones o de la propia saliva, no solo puede dañar e intoxicar la zona, sino que además nos impedirá tener unas relaciones plenas y satisfactorias. Recuerda: un déficit de lubricación es el principal enemigo del sexo anal.

Nuestro último consejo, pero no por ello menos importante, es que una vez hayas dado con el lubricante anal ideal para ti, te relajes y lo hagas con quien sientas suficiente confianza. De este modo, el placer estará asegurado.

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