Técnicas para una masturbación femenina de diez

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¿Por qué nos sigue costando hablar abiertamente sobre masturbación femenina? A pesar de seguir siendo un tabú, el placer de las mujeres está cada vez más en boca de todos. Aun así, nosotros, seguimos creyendo que no se habla suficiente del tema. Por eso, te desvelamos las mejores técnicas para una masturbación femenina de diez, ya sea porque como mujer sientes curiosidad por cómo masturbarte mejor o porque quieres aprender cómo masturbar a una mujer.

¿Qué es exactamente eso de la masturbación femenina?

La masturbación femenina es sencillamente la estimulación de los órganos sexuales de una mujer para conseguir placer. En concreto, las mujeres tienen diferentes zonas que pueden ser estimuladas de diferentes maneras para sentir ese placer. Estimular las zonas erógenas puede ayudar a alcanzar al clímax y provocar excitación. ¿No tienes muy claro qué es una zona erógena? Pues todas aquellas partes del cuerpo que, al ser estimuladas (con un beso, una caricia o un lametazo, por ejemplo), provocan excitación sexual, como los pezones, los pechos, el cuello, los muslos… Si quieres conocer más sobre cuáles son y cómo estimularlas, pásate por nuestro artículo sobre las zonas erógenas femeninas.

Técnicas en nuestra top list

Es fácil estancarse en lo que ya sabes que funciona y terminar haciendo siempre lo mismo y con prisas, pero tocarse y aprender a tocar implica atreverse a probar cosas nuevas además de requerir tiempo. Nosotros tenemos claras nuestras técnicas preferidas. Toma nota:

1.Masturbación en la ducha

Encontrar un lugar en el que sentirse cómoda es esencial para una masturbación placentera. Uno de nuestros favoritos es la ducha, ya que además de ser un espacio íntimo, tiene una poderosa arma con la que llegar al orgasmo es muy sencillo, ¡y sin tener que mover un dedo! Se trata de la alcachofa de la ducha, con ella puedes controlar la presión del chorro de agua y la temperatura y estimular el clítoris como más te guste. También puedes combinarlo con estimulación con los dedos o con juguetes, pues muchos de los sextoys hoy en día son sumergibles y estarán encantados de acompañarte en tu próximo baño.

2.Movimientos para estimular el clítoris y el punto G

Las mujeres se masturban de formas diferentes según sus gustos, y es que el clítoris y el punto G se pueden estimular de tantas formas como mujeres existen. Pero que no cunda el pánico, porque hay algunos movimientos clave que pueden ayudarte a alcanzar este tan deseado placer. Recuerda que usar lubricante nunca está de más y que hará que la masturbación sea mucho más suave y húmeda:

-La “V”. También el llamado “sándwich”, consiste en hacer la forma de “V” con los dedos y hacer movimientos verticales acariciando el clítoris. Como indicábamos, el uso de lubricante favorece el deslizamiento de los dedos y suaviza el roce con el clítoris.

-Movimientos circulares. Esta es una de las técnicas más conocidas y consiste en usar el dedo índice y el dedo corazón alrededor del clítoris realizando círculos pequeños o más grandes si se quiere estimular también las terminaciones nerviosas cerca del clítoris.

-Movimiento horizontal. Puedes hacerlo con uno o más dedos y debes seguir el mismo procedimiento que con los círculos pero haciendo movimientos laterales. Es ideal que lo hagas por encima del capuchón del clítoris para evitar un contacto demasiado directo, ya que se trata de una zona extremadamente sensible.

-El punto U. Este punto es más desconocido y se encuentre entre la uretra y el clítoris. Puedes tocar esta zona suavemente con la ayuda de lubricante realizando los movimientos que desees.

-Dar toques. Esta técnica consiste en dar suaves golpes en el clítoris con un dedo al ritmo que prefieras.

-El movimiento de “ven aquí”. Para estimular el famoso punto G, introduce uno, dos o más dedos en la vagina, a unos 5-7 centímetros de la entrada vaginal y curva los dedos de forma que notes una pared rugosa y… ¡a disfrutar!

3.Masturbación con juguetes y otros objetos

Es cada vez más común escuchar hablar de los vibradores femeninos, los succionadores de clítoris, los conejitos rampantes y una infinidad de juguetes que han incrementado el placer de millones de mujeres. No nos extraña, porque gracias a los distintos patrones de vibración y diferentes velocidades de estos juguetes, se estimula el clítoris y el punto G (o los dos a la vez, en función del juguete), ofreciendo unos orgasmos únicos.

Pero dejando de lado los juguetes y poniéndonos un poco más analógicos, también se puede jugar con la almohada, el clásico objeto que se puede colocar entre las piernas y al moverse acaricia el clítoris. Otra idea de masturbación femenina a falta de tener juguetes a mano es usar la vibración del móvil, colocándolo entre el pantalón y las braguitas, activar la función de vibración y llamar para notar el movimiento en el clítoris.

4.Imaginar es gratis y no tiene límites

La imaginación es uno de los mejores aliados durante la masturbación. Algunas de las formas que más nos gustan para aumentar la excitación son:

– Leer o escuchar relatos eróticos. Leer es una de las formas más rápidas de potenciar nuestra imaginación, aunque igual resulta más cómodo que, en lugar de sujetar un libro, escuches un audiolibro para que puedas fantasear con los ojos cerrados durante la masturbación.

– Recuerda. Recordar nuestros mejores orgasmos, una caricia, un beso, una sonrisa puede ponernos a mil. Prueba a recordar estos momentos picantes para ponerte aún más a tono.

– Imagina. Fantasea con quien quieras, en los lugares que quieras, haciendo lo que quieras… no te pongas límites y descubrirás nuevas fantasías. Porque si estás fantaseando con algo mientras te masturbas, ¿por qué no ponerlo en práctica en tu próximo encuentro sexual?

5.Masturbación a solas o en pareja

La masturbación puede ser un acto que se realice tanto a solas como en pareja. De hecho, es ideal empezar a explorarse primero uno mismo, pero hacerlo en pareja puede ayudar en el proceso de descubrimiento del placer:

– Masturbarte a solas. Así descubrirás tus preferencias y fantasías sin tapujos y de la forma que más te guste, pudiéndolo compartir con tu pareja para que lo haga contigo.

– Masturbar a tu pareja. Aprende lo que más le gusta a tu pareja, escuchándola y poniéndolo en práctica.

– Masturbarte delante de tu pareja. Esta es una forma muy eficaz de excitar a tu compañero sexual además de mostrarle lo que te gusta.

Recapitulando, la masturbación tiene beneficios físicos y psicológicos (lo des o lo recibas). Por todo ello, queremos que disfrutes de tu sexualidad y que te atrevas a masturbarte o a masturbar mejor. Porque masturbarse es un gran paso hacia el empoderamiento, el autoconocimiento del cuerpo, el aumento del placer y la mejora de la comunicación en el sexo, porque si sabes qué te gusta, sabrás qué pedir.

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